El doble fracaso de Donald Trump tras cancelar DACA

Desde que se canceló DACA el pasado 5 de septiembre, el presidente Donald Trump tiene serios problemas para que su orden se mantenga vigente. En las últimas seis semanas cuatro tribunales, incluyendo la Corte Suprema de Justicia, fallaron en su contra. Y en el Congreso el Partido Republicano no ha sido capaz de reunir los votos necesarios para aprobar su dura reforma migratoria, que incluye un camino a la residencia para 1.8 millones de dreamers a cambio de muro fronterizo, reducción de la inmigración legal, limitaciones a la reunificación familiar, término de la lotería de visas, una inmigración basada en méritos, redadas y arrestos masivos y deportaciones expeditas, entre otros.

Las condiciones de Trump para legalizar a los dreamers asomaron a finales de enero tras el fracaso en el Congreso para aprobar una ley migratoria elaborada por el ala ultraconservadora del Partido Republicano (los halcones), quienes recomendaron cambios profundos a la ley de inmigración para dejar al borde de la deportación a los 11 millones de indocumentados, incluso a los dreamers a quienes solo les ofrecieron una residencia provisional renovable.

Al no conseguir los 218 votos necesarios en la Cámara de Representantes (los republicanos disponen de 241 asientos) y 60 en el Senado (51 de las 100 curules), el presidente se vio forzado a modificar su plan e incluir un camino de legalización para los dreamers quienes tras 12 años serían elegibles para pedir la residencia permanente, y cinco años más tarde, la ciudadanía por naturalización.

El segundo plan, que mantuvo intactas sus exigencias, no solo fue rechazado por los dreamrs, sino también por los republicanos en ambas cámaras del legislativo. La última derrota ocurrió el 15 de febrero, cuando el Senado rechazó con 60 votos la reforma migratoria de Trump. 14 republicanos le dieron la espalda al presidente.

En los tribunales de justicia Trump tampoco ha tenido éxito. En las últimas seis semanas ha recibido cuatro fallos adversos.

El primer golpe lo recibió el 9 de enero cuando el juez William Alsup de la Corte Federal de Distrito del Norte de California ordenó al gobierno mantener el programa de Acción Diferida de 2012 (DACA) en los mismos términos que estaba antes de que fuera cancelado por el secretario de Justicia, Jeff Sessions, el 5 de septiembre del año pasado.

Alsup determinó que la cancelación de DACA fue una medida “arbitraria y caprichosa”.

El segundo golpe ocurrió el 13 de febrero, cuando el juez Nochilas Garaufis, quien preside la corte de distrito de Brooklyn, Nueva York, falló que DACA no puede finalizar en marzo como estaba previsto. Y mantuvo su vigencia en los mismos términos del primer fallo, es decir un día antes de la cancelación ordenada por el presidente.

Garaufis consideró que la decisión de poner fin a DACA fue “arbitraria, caprichosa y un abuso de discreción”.

El tercer golpe lo recibió este lunes cuando la Corte Suprema desestimó el recurso extraordinario del gobierno que pretendía anular el fallo de Alsup y seguir adelante con la cancelación del programa.

El cuarto también se registró el lunes tras el fallo de un juez federal de Los Angeles, California, que prohibió al gobierno revocar las autorizaciones de empleo sin proporcionar un aviso previo y una explicación a los soñadores afectados. También ordenó restituir las protecciones de DACA a quienes hayan perdido el amparo de sus deportaciones después del 9 de enero.

Comenta con tu cuenta de Facebook
Share

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *