¿Hasta que limite mandarle mensajes?

Esta es una de las sospechas más comunes que se plantean las personas cuando quieren establecer una comunicación con alguien: saber cuál es el límite de mensajes, qué llevar a cabo si la otra persona no responde, saber si es prudente escribirle o no, sea cual sea el medio.

Whatsapp, Instagram, Facebook… son redes donde puedes verificar si la persona lo leyó o no, a menos que haya deshabilitado la opción de confirmación de lectura, que suele ocurrir en Whatsapp. Pero generalmente se puede verificar y, allí estás, mandaste ese mensaje y no obtienes respuesta, en especial cuando puedes comprobar que el mensaje fue leído. En este punto, quien se desespera pierde.

¿Sabías que algunas personas se demoran en contestar por estrategia? Algunos manifiestan que se demoran intencionalmente como método de conquista, para hacerse los interesantes y no verse desesperados. En otras ocasiones lo ven, pero no pueden contestarlo en ese momento porque están ocupados o esperan tener el tiempo adecuado para expresar mejor su respuesta.

Suponer que la otra persona debe respondernos de inmediato es una práctica muy egoísta que implica el no valorar las ocupaciones del otro, y, por lo tanto, representa un irrespeto así como una actitud controladora. La primera sugerencia que quiero entregarte es que al mandar el mensaje no te quedes allí pendiente de la respuesta, sino que sigas adelante con tu vida entendiendo que la respuesta llegará cuando tenga que llegar.

¿Y si no responde?

Puede pasar que alguien haya leído tu mensaje y con la agitación del día se le haya pasado contestarlo, sin que por ello quede de manifiesto un desinterés por ti; pero —vamos a ser realistas— si este evento se repite, deberías considerar que es una manifestación clara de que no le interesa mantener comunicación contigo, entendiendo. Esto no debe ser una causa para que bajes tu valoración personal, simplemente esa persona no comparte tu interés, ¿entiendes? Esa persona, no el mundo entero, así que sigue adelante.  ¡Next!

¿Mensajes cortos o largos?

Cortos, definitivamente, y sin saturar a esa persona con una enorme cantidad. Esa práctica es abrumadora, por no decir acosadora, y en lugar de despertar el interés solo consigue asfixiar.

No te apresures en contestar

Tómate tu tiempo para contestar, que no parezca que lo único que haces con tu vida es esperar que te escriba para contestar. Evalúa qué vas a decir, y asegúrate de escribir con buena ortografía. Si una respuesta o comentario no es de tu agrado, el dejar a la persona sin respuesta un buen rato es ideal para que pueda reflexionar sobre lo que dijo sin necesidad de que tengas que explicárselo.

No todo se debe decir por mensajes

Hay conversaciones que no se deben tener por mensajes, sino que requieren del cara a cara. Por ejemplo, poner fin a una relación, conversar sobre temas delicados o potencialmente conflictivos; no solo por la naturaleza del tema, sino por respeto y para evitar las tergiversaciones que en ocasiones existen en los mensajes de textos donde no se puede observar el lenguaje corporal que los acompaña y que suele decir tanto. La comunicación es un arte y como tal debe ser manejada. Sobre todo ten presente que debe ser bidireccional en lugar de invasiva. Respeta al otro y ten dignidad.

Por: Liliana Castiglione
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