Cuida tu Salud: ¿Es el café o es la cafeína?

Mi compañero de vida, Dave, ama el café. Aunque lo prefiere en las mañanas, su aroma y sabor es un gustito que se podría dar a cualquier hora del día. Como es norteamericano, yo creía que prefería el café aguado, en el que usualmente uno piensa cuando se toma café por esos lares. Un día le conseguí una bolsita pequeña de Yaucono, sin saber si iba a protestar porque era mucho más fuerte, ¡pero nada qué ver! Ahí me di cuenta que disfrutaba de los diferentes sabores de tan preciada bebida.

Como él, millones de personas alrededor del mundo, no pueden vivir sin su sorbito. Pero ese deseo de tomarlo, ¿es por el café o realmente es que necesita la cafeína?

Es la pregunta que muchos expertos de la salud hacen, ante el consumo sostenido no sólo del café, sino del té y otros productos altos en cafeína.

Según la Administración De Drogas y Alimentos federal (FDA, por sus siglas en inglés), si bien hay personas a quienes una taza de té o café les viene bien, el exceso de su consumo podría representar un riesgo a la salud. Es posible que hayas visto artículos que dicen que estas bebidas dan felicidad, alargan la vida, y sabe Dios qué otros supuestos beneficios le han encontrado. Pero esto es lo que dicen los expertos de la FDA sobre el exceso de cafeína:

Su relación con tu peso y los medicamentos que estés tomando

Debes evaluar las cantidades de cafeína que ingieres de acuerdo a tu peso. Mientras menor sea tu peso, así también será lo que se recomienda para tu consumo. Y no tiene que ser sólo café, sino otros alimentos: el chocolate, bebidas energizantes, incluso suplementos para perder peso, ciertos helados y hasta algunos dulces pueden contener cafeína.

La cafeína es una sustancia estimulante, que actúa sobre el sistema nervioso central. Se le considera como una droga psicoactiva, de efectos secundarios leves. Sin embargo, tomada en exceso, puede volverse adictiva.

Por eso es importante que evalúes cuánto la estás ingiriendo. Lo que se recomienda es que no sea más de 400 miligramos al día, en el caso de las embarazadas o mujeres que lactan, de 200 miligramos. ¿A cuánto equivale eso?

  • Una lata de 12 oz. de bebidas cafeinadas tiene aproximadamente de 30 a 40 mg.

  • Una taza de 8 oz. de té verde o negro, unos 30-50 mg.

  • Una taza de 8 oz. de café, entre 80 a 100 mg. de cafeína.

  • En el caso de las bebidas energizantes, va de 40 a 250 mg por cada 8 oz. fluidas.

Saca la cuenta.

¿Cómo sé cuánta cafeína tienen las bebidas?

En muchos casos, los fabricantes incluyen los datos en su lista de ingredientes o de información nutricional. A veces lo hacen en su interés genuino de compartir el dato, otros… para evitar demandas.

Si me lo tomo descafeinado, es que no tiene cafeína. ¿Cierto?

No. Descafeinado significa que tiene menos cafeína que un producto regular. No compres el cuento de que porque dice descafeinado, estás haciéndole un tremendo favor a tu salud.

¿Cómo sé que me pasé del nivel adecuado para mi cuerpo en el consumo de cafeína?

Sencillo. Tu propio cuerpo te enviará el mensaje: insomnio, ansiedad, palpitaciones, estómago irritado, naúseas y hasta diarrea. Unos le llaman estrés, cuando en realidad puede ser que ingeriste el equivalente a 6 tazas de café en un día. Incluso se han reportado casos de personas que han sufrido convulsiones, porque han tomado (sobre todo en el caso de las bebidas energizantes) cantidades tóxicas en un período de tiempo demasiado corto y eso, sencillamente, el cuerpo no lo tolera.

Pero no te pienses que hablo sólo de bebidas que supuestamente “te dan alas” o que te “sacan el monstruo”. La FDA advierte sobre suplementos dietéticos, para rebajar o suprimir el hambre, que consisten de altas concentraciones de cafeína (líquida o en polvo), que han causado un puñado de muertes en los Estados Unidos.

El riesgo de una sobredosis de cafeína puede estar incluso en una cucharada de uno de estos suplementos, ya que contienen cafeína pura, equivalente a 28 tazas de café, Los expertos de la agencia federal aseguran que estas son cantidades tóxicas y hasta letales para cualquiera.

Para reducir el consumo de cafeína, lo mejor es que vayas poco a poco. Es lo que hice yo con mi Dave, quien ahora se contenta con una sola taza (si acaso una y media) de café al día. Igual que sucede con las drogas, si lo dejas de sopetón, te va a causar efectos desagradables e incluso puede hacer que te enganches el doble de lo que estabas. Si no puedes dejarlo por ti mismo, es bueno que converses con tu médico.

¡Ojo! No estoy diciendo que dejes el café o el té, sino que seas más cuidadoso en el consumo de la cafeína, ya que por estar presente en estas bebidas deliciosas, se nos hace difícil trazar una línea entre lo que es saludable y lo que no.

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