Tres importantes rutinas de belleza que cuestan poco dinero.

Todas queremos lucir regias y reducir de nuestra apariencia el paso de la edad.  Pensamos que el maquillaje es nuestro mejor aliado, cuando en realidad es nuestra piel la que debemos cuidar celosamente.  No tienes que invertir demasiado para darle los mimos que se merece, aquí te decimos cómo:

Lava tu rostro antes de acostarte 

Podría parecer una tontería, pero es un punto clave para mejorar la apariencia de tu rostro. Aunque no se vea a simple vista, tu piel recoge grasa (producto de las glándulas sebáceas), sudor, impurezas provenientes del aire, además de las sustancias que se derivan del maquillaje y cremas para la cara.

Al lavarla en la noche, preparas tu piel para que elimine toxinas y renueve sus células mientras duermes. Lo mejor es lavarla con agua tibia y nada más. Pero si deseas usar algún producto para tu tipo de piel, esto es lo que debes saber:

  • Para la piel grasa: utiliza un jabón o gel desengrasante
  • Para piel deshidratada y sensitiva: usa una emulsión o agua miscelar, pues limpian sin irritar
  • Siempre debes lavar tus manos primero, para no transferir cualquier impureza de tus manos al rostro
  • Puedes exfoliar con frecuencia, pero no todos los días
  • Si usas un cepillo, esponja o toallita, deben estar siempre limpias y desinfectadas
  • Cuando seques tu rostro, no lo frotes porque esa acción estimula la producción de grasa. Lo mejor es dejar que la piel seque sola, lo que mejorará su hidratación.
  • Si vas a usar productos de limpieza más profunda, recuerda que son 4 los pasos para ello: limpieza, tonificación, corrección e hidratación.
Limpieza facial una vez al mes

Además de lavar tu cara en las noches, debes incluir una limpieza profunda de tu cutis una vez al mes. Ésta no sólo se hace por higiene, sino también para recuperar la elasticidad de la piel de tu rostro.

Usando los productos adecuados, podrás descongestionar la piel de tu cutis, así como equilibrar los niveles de grasa e hidratación y oxigenar los poros. Si sufres de acné, manchas en la cara o tienes arrugas, puedes suavizar las áreas afectadas haciédote un “peeling”, especialmente si su ingrediente principal es el ácido glicólico. Finaliza con una mascarilla o crema hidratante.

Adquiere una buena crema para tu cuello

Una de las áreas más olvidades en nuestras rutinas de belleza es el cuello.  Interesantemente, éste puede traicionar nuestra apariencia, haciéndonos lucir de más edad u opacando la belleza de nuestro rostro.

Esto sucede porque el cuello tiende a deshidratarse más rápido, y gracias a los miles de movimientos que ejecuta a diario hace que aparezcan arrugas, líneas y que la piel de esa área se torne flácida. Puedes corregirlo con una loción tonificante y una crema de hidratación intensa, aplicándola dos veces por semana y en movimientos hacia arriba.

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