¿Sabes de qué te viene ese dolor de cabeza?

Karla Quintero

Editora at Zoom Latino
Egresada de la Universidad Central de Venezuela.
Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas.
Amplia trayectoria en políticas públicas, sistematización y análisis discursivos.
Experiencia en audiovisual ( programación y producción).
Editora con herramientas de SEO y Community Manager.
Karla Quintero
Por: Nelly Negrón

 

La verdad que los dolores de cabeza son punto y aparte. Desde el dolorcito intermitente ése, como pasmado, que duele y no duele pero que molesta, hasta el que te tumba, mejor conocido como migraña. Yo creo que nadie se ha librado de uno de ellos.

Sin embargo, a veces los dolores de cabeza son medios que usa el cuerpo para comunicarnos otras cosas. No siempre se dan en el vacío. ¿O acaso no te duele la cabeza el día que olvidas tomarte tu cafecito mañanero o has pasado demasiadas horas sin comer?  Antes de que comiences a tomarte pastillas o vayas al médico, revisa dónde puede estar el verdadero problema detrás de ese molesto dolor de cabezaAunque parezca tonto, cuando te dé dolor de cabeza, comienza preguntándote: ¿qué día es hoy? Si es un día de trabajo o no, puede hacer la diferencia. Veamos por qué.

 

Dolor de cabeza por tensión acumulada
.Puede ser que hayas tenido una semana de mucho ajoro y estrés. El dolor de cabeza que podría manifestarse posiblemente es producto de la tensión acumulada en el área del cuello, hombros y la parte baja de la cabeza. Incluso durmiendo, la tensión puede hacer que aprietes tu quijada fuertemente y hasta que rechines los dientes, y no te des cuenta. Todo ese exceso de presión muscular puede dar paso a que te duela la cabeza. Antes de que te tomes algún medicamento, intenta relajar esas áreas del cuerpo mediante movimientos suaves y estiramientos, una compresa caliente y descansando. Si no es día de trabajo, pregúntate: ¿he dormido un poco más de la cuenta? Si es así, puede ser una de dos cosas. La postura al dormir juega un papel crucial en algunos dolores misteriosos que nos dañan el día. Quizás te quedaste dormida con la cabeza muy elevada o apoyando una parte del cuerpo con una almohada o sábana, por lo que la postura no fue la ideal para descansar. El cuerpo se rindió antes que te dieras cuenta de ese mal dormir, y ahora te pasa factura mediante un dolor de cabeza. ¿Qué haces? Colócate boca arriba en una posición totalmente recta y plana, y haz movimientos suaves en las áreas que te molesten. Poco a poco levántate, date una ducha caliente y relaja tus músculos. El otro problema que podría estar detrás de tu dolor de cabeza en uno de tus días libres podría estar relacionado con que dormiste un poco más… y no tomaste tu cafecito a la hora de siempre. Si eres cafetero mañanero, tu sistema debe estar acostumbrado a la ingesta de esa cafeína… y el día que no la consumes, te lo va a sacar en cara con un dolorcito de cabeza. La solución es sencilla: ¡tómate tu café!

 

Dolores de cabeza porque al cuerpo le falta algo.
Suena raro, pero sí… el cuerpo te manda señales de que algo falta, y puede hacerlo a través de esa molestia en la cabeza. ¿Y qué cosas podrían faltarle al cuerpo? De la misma manera que en el carro se encienden lucecitas cuando falta gasolina, hay algún problema con los frenos o la batería, incluso si no llevas el cinturón de seguridad, el cuerpo usa el dolor de cabeza para llamar tu atención de que necesitas revisar sus abastos. Y según lo que le falte, así será el dolor de cabeza. Comencemos por una de las razones menos obvias, pero de las más apremiantes: deshidratación. Como bien saben, el cuerpo está compuesto mayormente de agua. Cuando no has tomado suficientes líquidos, entre otras cosas, se afecta la concentración de minerales en las células. El cerebro reconoce esta baja y te envía un recordatorio mediante un dolor de cabeza. Lo contrarrestas tomando agua, por supuesto. Según los expertos, tomar por lo menos 16 onzas de agua en medio de tu dolencia, puede ayudarte a aliviar tu dolor tan pronto como en media hora (o un poco más). Si no has comido a la hora que te tocaba o sólo consumiste una porción ligera, sufrirás de un molestoso dolor de cabeza (eso incluye si recién has comenzado una dieta, e incluso si estás dejando el café o la cafeína). Quizás este tipo de molestia te es más familiar. Pero a veces no es sólo por ingesta de alimentos que la cabeza nos duele, sino porque el cuerpo necesita azúcar. No se trata de que te comas una caja de donas, sino que ingieras una porción moderada, incluso hasta un chicle o una fruta, para que subas esos niveles de glucosa que podrían estar bajos porque no comiste bien, porque tienes mucho estrés u otros motivos relacionados. El cuerpo también te mandará una señal cuando no has dormido lo suficiente. Evalúa tus patrones de sueño y descanso, y dedícale tiempo a dormir bien. Verás que la solución es sencilla y eficaz. Ahora, si padeces de alguna condición, como apnea del sueño, o sufres de insomnio, debes buscar ayuda médica para tratar de descansar adecuadamente.

 

Dolor de cabeza por ruido y esfuerzo visual.
Los ruidos altos, graves y constantes provocan tensión. Lo mismo cuando esfuerzas la vista, sea en la computadora, leyendo un tamaño de letra pequeña, que hay poca o demasiada luz, o cuando observas por un rato un patrón visual que resulta demasiado complejo (colores muy brillantes o diseños elaborados, como en un cuadro), son también detonantes para un dolor de cabeza. Para aliviarlo sin tomar medicamentos, busca un lugar sereno y tranquilo donde hacer una pausa para que te relajes. Eso incluye descansar la vista, darle un suave masaje a tus sienes, la frente y los lados de la cabeza. Exponerte a olores fuertes, como de un perfume, pintura y químicos, provoca también ese dolor molestoso en la cabeza. Busca un lugar dónde respirar aire fresco, llena tus pulmones varias veces y exhala lentamente. Verás cómo te llega el alivio. Si has pasado un coraje fuerte o una situación de ansiedad, podrías sufrir de dolor de cabeza. En estos casos, saca un momento para hacer ejercicios de respiración, descansar la vista por unos momentos, tomar agua y/o comer algo ligeramente dulce (como un pedazo de chocolate). Si el problema persiste, entonces considera tomar un analgésico suave.

 

Dolor de cabeza como alerta de otra situación de salud.
En ocasiones, el dolor de cabeza es sólo la punta del “iceberg” de dolencias más agudas que están cocinándose en nuestro cuerpo, como un dolor de muelas o de oídos. ¡Qué tortura! Y a veces la presión que sentimos en un lado de la cabeza no es otra cosa que los nervios resentidos, que anuncian que si no atendemos el asunto de inmediato, lo que nos espera es muy doloroso. En ocasiones como estas, además de consultar con un médico, considera tomar un analgésico para que recibas alivio. También pueden surgir como producto de una lesión previa, especialmente en la cabeza o la espalda. La presión arterial alta puede disparar además un dolor de cabeza fuerte, con el que de hecho debes tener mucho cuidado, porque tiene el potencial de desembocar en un aneurisma o un ataque al corazón.

 

Dolor de cabeza relacionado a medicamentos.
Algunas veces, el dolor de cabeza nos viene como efecto secundario de medicamentos que ya estamos tomando, especialmente si has hecho cambios recientemente en el tipo de medicinas o en sus dosis. Es importante que leas bien las indicaciones y avisos relacionados a los medicamentos que tomas y que consultes con tu médico o farmacéutico al respecto. También puede pasar que hayas tomado medicamentos sin prescripción médica para atajar otras dolencias o incluso un dolor de cabeza persistente. Si los has tomado de forma prolongada, a veces el cuerpo se hace inmune a ellos, haciendo que los síntomas retornen. Es importante que revises con tu farmacéutico o médico si sospechas que tu dolor de cabeza está relacionado a las medicinas, con o sin receta, que has estado tomando.

 

Dolor de cabeza en ciertos momentos del año.
Sí, cuando hay mucha humedad en el ambiente o elementos que producen alergias, es posible que se active un dolor de cabeza relacionado a la sinusitis. Y precisamente estas condiciones, combinadas con otras que ya mencionamos, podrían catapultar la temida migraña. Considera también que quizás ya estás en una edad que empiezan a surgir cambios en tu cuerpo. Si estás cerca de la menopausia, pueden darse fluctuaciones en tus niveles de estrógeno y por esta razón de repente comiences a ver dolores de cabeza frecuentes. Ya sea por sinusitis, alergias, migrañas o por cambios en tu cuerpo, este tipo de dolores de cabeza ameritan que busques ayuda médica. Lo mismo si notas que estos dolores de cabeza vienen acompañados de otros síntomas, como debilidad, pérdida de visión y desbalance, entre otros, porque puede tratarse de asuntos de salud mayores. Creo que hemos cubierto “casi todas las bases” sobre lo que puede estar detrás de los dolores de cabeza, pero recuerda que esto es sólo una guía para que busques alternativas asertivas antes de depender de los medicamentos. Ahora, si el dolor así lo amerita, no juegues con tu salud y haz lo que entiendas que es correcto. Y si crees que lo mejor es que un médico te evalúe, no lo pienses dos veces. Lo importante aquí siempre serás tú y que cuides de tu salud.
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Karla Quintero

Egresada de la Universidad Central de Venezuela. Licenciada en Ciencias Políticas y Administrativas. Amplia trayectoria en políticas públicas, sistematización y análisis discursivos. Experiencia en audiovisual ( programación y producción). Editora con herramientas de SEO y Community Manager.

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