VIDEO: Desafíos para Sobrevivientes de Violencia Doméstica en Medio de la Crisis Migratoria

VIDEO: Desafíos para Sobrevivientes de Violencia Doméstica en Medio de la Crisis Migratoria

10/05/2023 Desactivado Por Silvana Quiroz

La Unión Hace la Fuerza

Alex llegó puntual a la conferencia de prensa organizada por la Coalición Latina contra la Violencia Doméstica en la Escuela Internacional Carlos Rosario. Su mirada esquiva, los brazos cruzados pero sonriente, dejó claro que estaba listo para contar su historia. Mientras se acomodaban en los sitios del panel, Natalia Otero, Directora de DC SAFE, se acercó a él y le preguntó si se acordaba de ella. «¿Te acuerdas de mí? Yo soy del refugio al que llegaste», dijo con alegría mientras Alex sonreía y respondía que, por supuesto, sí. «Ustedes me ayudaron cuando llegué a la ciudad», afirmó mientras Natalia le preguntaba si le podía dar un abrazo. «Por supuesto», respondió tímidamente pero agradecido.

La historia de Alex no es muy diferente de la de miles de inmigrantes que han llegado en los últimos meses en los autobuses enviados por el gobernador Abbott desde Texas. Él dejó su natal Honduras huyendo de la violencia doméstica y de género. Desde los 5 años fue abusado y sometido a la falta de aceptación debido a su orientación sexual. «Me secuestraron y torturaron durante semanas, me rompieron el brazo con un bate y estuve cargando con mi brazo roto durante 10 años», contó entre lágrimas. Además del horror que vivió en su país al escapar, la pesadilla no terminaba, ya que cuando llegó a México fue abusado sexualmente y violentado, terminando en un hospital psiquiátrico. «Para mí, ese momento no era más difícil que la violencia que había pasado en mi país. La verdad es que le daba gracias a Dios por haberme liberado de todo eso. Mientras estaba en el hospital, la doctora me brindó ayuda contactando con Médicos Sin Fronteras, quienes me ayudaron a recibir el tratamiento que necesitaba, mientras que la organización Las Vanders ayudó a que llegara hasta Tijuana. A través de Madre Tierra y Latinas en Poder, logré obtener asesoría legal y una vez en suelo estadounidense, pedí el asilo correspondiente». El plan de era quedarse en San Diego, pero el destino y las agendas políticas de gobernadores como el de Texas hicieron que en enero de este año llegara a la capital. Una vez en el Distrito de Columbia, no encontraba lugar para quedarse, ya que su condición de víctima de violencia doméstica requería un trato diferente.

«Para mí, lo más importante es ponernos en el lugar de estos inmigrantes que llegan a la capital con un gran problema legal», afirmó Otero. No todos tienen la suerte de Alex, que gracias a la red de apoyo de las organizaciones logró tener los servicios adecuados para una sobreviviente de violencia doméstica y de género. «Me ayudaron al darme un lugar donde vivir, conectarme con los abogados para mis trámites y además poder tener un seguro de salud para operarme el brazo que tenía roto desde hace 10 años». El mensaje de Alex inspiró a muchos, ya que detrás de tanto sufrimiento prevaleció la gratitud. «Estoy eternamente agradecido por todo el apoyo que me dieron, tanto las organizaciones, el gobierno federal y el gobierno local. No estaría aquí si no fuera por ellos», dijo.

 Los recursos disponibles para las organizaciones 

El Departamento de Servicios Humanos del Distrito de Columbia afirmó que ha gastado alrededor de $36.4 millones en ayuda a los inmigrantes hasta el pasado mes de agosto y espera superar los $52.5 millones para este mes de octubre. «Sabemos que los presupuestos de la ciudad están bien ajustados, pero como organizaciones y redes de ayuda, a veces no vemos esos fondos reflejados en nuestros presupuestos y muchas veces tenemos que trabajar como voluntarios», afirmó Nitza Segui, Presidenta y Fundadora de Latinas en Poder. En su calidad de representante de la ciudad, Eduardo Perdomo, Director Ejecutivo de la Oficina de la Alcaldesa para Asuntos Latinos, argumentó que es crucial que estas organizaciones tengan las mismas oportunidades y que, en todo caso, se preparen para aplicar a subvenciones de los gobiernos locales sabiendo cómo funciona ese proceso. «En la oficina de nosotros estamos asistiendo a las personas a que sometan las aplicaciones y sabemos que muchas personas tienen necesidades diferentes y hemos tratado de apoyarlos refiriéndolos a los servicios que necesitan», dijo refiriéndose al papel que su oficina jugó durante la llegada de los migrantes. «El gobierno tiene recursos limitados y necesidades que compiten unas con otras y son muy complicadas las tareas de decidir o dónde designar un dinero y cuándo hay que ajustarse el cinturón y decidir qué recortar», dijo Perdomo.

«Debemos aprender lo que estamos haciendo, seguir en comunicación, para muchas de nosotros que estamos en este trabajo se nos olvida lo más importante que es la abogacía, y saber más de política a largo plazo, ya que estamos tan en el día a día que se nos olvida ir a hablar con la Alcaldesa, con los Concejales para así tener algo que sea sostenible», dijo Natalia Otero.

Servicios cultural y lingüísticamente apropiados

La Capital no ha visto las grandes masas de migrantes que han llegado a otras ciudades, pero de por sí los autobuses llegando de repente ha significado un cambio en la manera en la que se brindaban los servicios antes. «Nosotros tuvimos que atender varios aspectos, les dábamos comida, ropa y hasta productos de higiene personal», dijo Haley Wiggins, Directora Ejecutiva de The Family Place. Según el Departamento de Seguridad Nacional 2 mil inmigrantes han recibido refugio temporal en la Capital pero este numero puede ser mayor ya que algunos de ellos han sido ubicados en albergues donde tienden a quedarse por más de 200 días. El Distrito de Columbia ha presentado una solicitud de alrededor de $5.5 millones a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), la cual proporciona reembolsos para 30 días de alojamiento temporal para migrantes. Sin embargo, los defensores argumentan que las familias de migrantes generalmente requieren una estadía más prolongada, lo que conlleva un aumento en los costos. 

En el caso de las sobrevivientes de violencia doméstica las necesidades son más amplias ya que en muchos casos requieren atención médica y psicológica debido a los traumas de los que escaparon o experimentaron en el camino. «Nadie dice ‘quiero emprender un viaje solo por gusto’, emigrar no es fácil y muchas de estas personas se ven en la necesidad de escapara de sus agresores aún sabiendo que en el camino podrán ser sometidas a peores peligros. La migración es dolorosa y comienza muy temprano en muchos casos de muy niños». Afirmó Segui.

Los servicios de apoyo para víctimas de violencia doméstica están disponibles para todos sin importar su estatus migratorio. La línea de ayuda en español 1-866- 962-5084 atiende llamadas en español y las operadoras están disponibles para conectar a las sobrevivientes con los servicios que necesitan.

Sobre las Organizaciones 

DC SAFE comenzó como un proyecto de la Coalición de DC contra la Violencia Doméstica en 1997 con solo unos pocos Defensores que brindaban servicios en los tribunales. En 2006, nos constituimos como una organización independiente sin fines de lucro y de inmediato comenzamos a desarrollar nuestros sólidos servicios de intervención en crisis, que ahora son la base de nuestro trabajo con sobrevivientes.

Madre Tierra

Organización de base comunitaria feminista en el area de Virginia, DC y Maryland.

Latinas en Poder

Organización feminista transnacional comprometida con la igualdad, inclusión, justicia social y derechos humanos de mujeres, niñas y jóvenes, con un enfoque especial en aquellas de pueblos originarios, afrodescendientes, rurales y en situación de marginalidad urbana en las Américas.

The Family Place

En The Family Place, nos esforzamos por promover la estabilidad y el bienestar de las familias inmigrantes y de bajos ingresos en el área de Washington, DC. Ofrecemos educación gratuita, servicios de apoyo, gestión de casos y apoyo social en español.

Las Vanders

Organización feminista intercultural que acompaña, colabora y construye en comunidad.

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