Una coalición de funcionarios demócratas de 25 estados presentó una demanda este martes contra la administración Trump, buscando impedir que millones de estadounidenses pierdan sus beneficios de asistencia alimentaria este fin de semana en medio del actual cierre del gobierno federal.
El Departamento de Agricultura (USDA) anunció que el programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés), que brinda apoyo a más de 40 millones de personas de bajos ingresos, será suspendido a partir del 1 de noviembre si no se aprueba un nuevo presupuesto.
Los estados demandantes argumentan que el gobierno está obligado por ley a utilizar primero el fondo de contingencia de SNAP, que actualmente cuenta con entre 5 y 6 mil millones de dólares. Aunque esa cantidad no cubriría el total de los 8 mil millones necesarios para los beneficios de noviembre, los demandantes afirman que podría financiar “al menos una parte significativa” del programa.
“La agencia no puede simplemente suspender todos los beneficios indefinidamente mientras se niega a usar los fondos disponibles para los hogares elegibles”, señala la demanda presentada en un tribunal federal de Massachusetts.
Sin embargo, el USDA sostiene que usar el fondo de contingencia durante un cierre de gobierno sería ilegal, argumentando que esos recursos fueron diseñados para emergencias naturales u otros eventos imprevistos.
Un portavoz del USDA respondió con tono político:
“Nos acercamos a un punto de inflexión para los demócratas del Senado. Deben decidir entre seguir las exigencias del ala más radical del partido o reabrir el gobierno para que las madres, los bebés y los más vulnerables puedan recibir sus beneficios de WIC y SNAP a tiempo.”
La demanda fue impulsada por los fiscales generales demócratas de Washington D.C. y 22 estados, junto con los gobernadores Laura Kelly (Kansas), Josh Shapiro (Pensilvania) y Andy Beshear (Kentucky), todos demócratas que gobiernan en estados con fiscales republicanos.
Los demandantes advierten que interrumpir SNAP afectará la salud pública y el bienestar, y que los estados tendrán que asumir los costos derivados del aumento de la inseguridad alimentaria.
En paralelo, 18 fiscales generales republicanos enviaron una carta al líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, pidiéndole aprobar una resolución temporal para restaurar el programa SNAP, mientras los demócratas exigen incluir la extensión de los subsidios de salud de la Ley ObamaCare en cualquier acuerdo de financiamiento.
“SNAP es una de las formas más efectivas para prevenir el hambre en Estados Unidos. Permitir que esos beneficios expiren mientras continúan las negociaciones políticas enviaría un mensaje equivocado a millones de familias trabajadoras y personas mayores”, concluye la carta republicana.
🟢 Zoom Latino continuará siguiendo el desarrollo de este caso y sus repercusiones en las familias latinas de bajos ingresos que dependen del programa SNAP en el área metropolitana de Washington, D.C.