Maryland enfrenta pérdida de hasta $2,700 millones en Medicaid: decenas de miles de inmigrantes perderán cobertura este año
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Los recortes contemplados en la Ley “One Big Beautiful Bill Act” eliminarán la elegibilidad de al menos 60,000 residentes del estado para octubre de 2026, golpeando de manera desproporcionada a comunidades latinas que dependen del programa.
ANNAPOLIS — Maryland se enfrenta a una de las contracciones más severas de su sistema de salud pública en décadas. Los recortes federales al programa Medicaid incluidos en la ley de reconciliación presupuestaria conocida como “One Big Beautiful Bill Act”, firmada por el presidente Donald Trump el 4 de julio de 2025, amenazan con dejar sin cobertura médica a entre 115,000 y 175,000 residentes del estado, y podrían significar una pérdida anual de hasta $2,700 millones en fondos federales cuando todas las disposiciones entren en vigor.
Perrie Briskin, directora de Medicaid del estado, advirtió al Comité de Finanzas del Senado de Maryland que con la plena implementación de la ley, el estado podría perder casi el 20 por ciento de su financiamiento actual de Medicaid. Esa cifra no es abstracta: Medicaid cubre actualmente a casi 1.5 millones de residentes de Maryland, incluyendo casi la mitad de todos los nacimientos en el estado.
Para las comunidades inmigrantes del área metropolitana de Washington, el impacto es más inmediato. Debido a cambios en la elegibilidad para no ciudadanos que entran en vigor el 1 de octubre de 2026, al menos 60,000 participantes actualmente cubiertos en Maryland, incluyendo refugiados y asilados, perderán sus beneficios. A eso se suma que a partir de esa misma fecha, algunos no ciudadanos dejarán de calificar para Medicaid según los nuevos requisitos migratorios de la ley federal.
El impacto sobre la comunidad latina del DMV es difícil de sobreestimar. En el corredor que va de Columbia Heights en el Distrito a Langley Park en Prince George’s County y a la Route 1 en el norte de Virginia, miles de familias de bajos ingresos dependen del programa para acceder a atención prenatal, pediátrica y de salud mental.
Organizaciones comunitarias que sirven principalmente a pacientes latinos en el DMV han comenzado a preparar a sus equipos para una oleada de personas que perderán su cobertura y buscarán atención médica sin seguro.
Una disposición adicional establece que 360,000 beneficiarios de Medicaid en Maryland deberán cumplir requisitos de trabajo de al menos 80 horas mensuales para conservar la cobertura, con vigencia a finales de 2026.
La experiencia de otros estados con programas similares es alarmante: en Arkansas, 18,000 personas perdieron cobertura antes de que los tribunales detuvieran la iniciativa, no porque no calificaran, sino porque no podían cumplir con la carga administrativa.
Virginia tampoco escapa al panorama. Se estima que 260,000 residentes de Virginia perderían su cobertura de Medicaid debido a los recortes de financiamiento y las reglas de elegibilidad más estrictas.
En el condado de Fairfax, donde más de 200,000 residentes dependen del programa, funcionarios del Departamento de Servicios Familiares han expresado preocupación por el impacto en comunidades que ya enfrentan barreras lingüísticas para navegar los nuevos requisitos administrativos.
Lo que se anticipa, según analistas de salud pública, es un escenario en el que miles de personas elegibles perderán la cobertura no porque cambien sus circunstancias, sino porque no podrán cumplir con los nuevos trámites de renovación ni con los requisitos de documentación. Ese fenómeno, conocido como “disenrollment administrativo”, afecta de manera desproporcionada a hablantes no nativos de inglés y a trabajadores informales.
Los líderes de salud pública del estado tienen previsto llevar el tema de regreso a la legislatura estatal durante las próximas semanas, buscando explorar mecanismos para financiar con fondos propios parte de la cobertura que se perderá a nivel federal. Sin embargo, en un presupuesto ya bajo presión, las opciones son limitadas.



