Miles de personas caminan en el National Mall para visibilizar el cáncer colorrectal.

Miles de personas caminan en el National Mall para visibilizar el cáncer colorrectal.

03/23/2026 Desactivado Por Florencia Maggio

El evento anual ScopeItOut de la Colorectal Cancer Alliance reunió a participantes de toda la región el domingo 22 de marzo; los datos más recientes señalan que los hispanos son el grupo donde esta enfermedad crece más rápido en adultos jóvenes, y también el que menos se hace la prueba de detección


WASHINGTON — El domingo por la mañana, miles de personas se pusieron sus tenis y caminaron a lo largo del National Mall en Washington en el marco del evento anual ScopeItOut, la caminata de concientización sobre el cáncer colorrectal organizada por la Colorectal Cancer Alliance. El propósito era sencillo y urgente: recordarle al país —y especialmente a los adultos jóvenes— que el cáncer colorrectal ya no es una enfermedad de personas mayores. Es, desde 2023, la primera causa de muerte por cáncer entre personas menores de 50 años en Estados Unidos.

Ese dato, publicado en enero de 2026 en la revista médica JAMA a partir de un estudio de la Sociedad Americana del Cáncer, sacudió a la comunidad médica: el cáncer colorrectal pasó del quinto al primer lugar en mortalidad por cáncer en menores de 50 años en apenas tres décadas, adelantando al de pulmón, mama, leucemia y cerebro. Es además la única de las cinco principales causas de muerte por cáncer en ese grupo que no bajó sino que aumentó, con un crecimiento promedio del 1.1 por ciento anual desde 2005. Para 2026, se proyectan más de 158,000 nuevos casos en el país y cerca de 55,000 muertes.

La caminata del domingo en el Mall forma parte de las actividades del Mes de Concientización sobre el Cáncer Colorrectal, que se celebra cada marzo. Como parte de esa campaña, la organización Fight Colorectal Cancer instaló desde el 1° hasta el 14 de marzo más de 27,000 banderas azules en el National Mall, una por cada persona menor de 50 años proyectada a ser diagnosticada con la enfermedad en 2030. La reportera de NBC 4 Jessica Albert cubrió el evento desde el interior de un colon inflable —una de las herramientas de educación comunitaria más utilizadas por organizaciones de salud para acercar el tema a través del humor y quitarle el estigma al diagnóstico.

El estigma es precisamente uno de los mayores obstáculos. A diferencia de otros cánceres que han ganado visibilidad cultural, el cáncer colorrectal sigue rodeado de vergüenza porque involucra hablar de síntomas intestinales. Esa reticencia tiene consecuencias concretas: tres de cada cuatro personas menores de 50 son diagnosticadas cuando la enfermedad ya está en etapa avanzada, lo que reduce dramáticamente las posibilidades de sobrevivencia.

Para la comunidad latina del DMV, el tema tiene una dimensión adicional de urgencia. Según datos de la Sociedad Americana del Cáncer, el cáncer colorrectal está entre las principales causas de muerte por cáncer entre los hispanos, y es el grupo étnico donde los casos en menores de 50 años crecen más rápido: un 4 por ciento anual entre 2013 y 2022, el mayor aumento de cualquier grupo racial o étnico en el país. Al mismo tiempo, los hispanos son quienes menos se hacen las pruebas de detección: solo el 56 por ciento de los adultos hispanos elegibles estaba al día con la detección en 2023, frente al 67 por ciento de los adultos blancos. Entre quienes llevan menos de 10 años en el país, esa tasa cae al 43 por ciento.

Las barreras son múltiples: el acceso limitado a seguro médico, la falta de información en español, el miedo a los costos del diagnóstico, el estigma cultural alrededor del tema intestinal y —en el contexto de 2026— el temor a presentarse a una cita médica ante la posibilidad de encuentros con agentes federales. Organizaciones comunitarias del DMV señalan que el miedo a ICE ha reducido las visitas a clínicas y consultorios, incluyendo las relacionadas con detección temprana de cáncer.

La buena noticia es que el cáncer colorrectal es altamente prevenible y tratable cuando se detecta a tiempo. Las guías médicas actuales recomiendan el inicio de la detección a los 45 años, cinco años antes que la recomendación anterior. Las opciones incluyen una colonoscopia —considerada el método más efectivo, que si resulta normal solo se necesita repetir cada 10 años— o pruebas de heces en casa que son menos invasivas y pueden realizarse sin salir de la vivienda.

En Washington D.C., organizaciones como Mary’s Center, La Clínica del Pueblo y los centros de salud comunitaria de Fairfax y Prince George’s ofrecen servicios de detección con atención en español y tarifas ajustadas al ingreso. La información sobre pruebas de detección gratuitas o de bajo costo está disponible también a través de la línea de la Sociedad Americana del Cáncer: 1-800-227-2345.

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