El rey Carlos III de Gran Bretaña llega hoy a Washington en la primera visita de estado de un monarca británico en casi 20 años

El rey Carlos III de Gran Bretaña llega hoy a Washington en la primera visita de estado de un monarca británico en casi 20 años

04/28/2026 Desactivado Por Florencia Maggio

La visita de cuatro días busca reafirmar la «relación especial» entre Estados Unidos y el Reino Unido en el momento de mayor tensión bilateral en décadas: el primer ministro Starmer rechazó unirse militarmente a la guerra con Irán, llamó a Trump «perdedor» y se negó a escoltar barcos por el Estrecho de Ormuz. El rey hablará ante el Congreso el martes — el primer monarca británico en hacerlo desde la reina Isabel II en 1991. La cena de estado es el miércoles en el Ala Este de la Casa Blanca


WASHINGTON — El rey Carlos III y la reina Camilla aterrizaron hoy en Washington para una visita de estado de cuatro días que ningún monarca británico había realizado a Estados Unidos desde 2007, cuando la reina Isabel II fue recibida por el presidente George W. Bush. Esta tarde, Trump y la primera dama Melania los recibirán en el Pórtico Sur de la Casa Blanca. Luego, las dos parejas se reunirán en el Salón Verde para un té, seguido de un recorrido por las instalaciones.

La visita llega en un momento de máxima complejidad en la relación entre los dos países. Desde la última visita de estado en septiembre de 2025, cuando Trump y el rey Carlos celebraron la «relación especial» con un banquete en Windsor y firmaron un acuerdo tecnológico bilateral, el tono ha cambiado radicalmente. Trump llamó al primer ministro Keir Starmer «un perdedor» luego de que este rechazara asistir militarmente a Estados Unidos en la guerra con Irán y se negara a unirse a la operación de escolta de barcos en el Estrecho de Ormuz.  Starmer ha sido directo: «Esta no es nuestra guerra. No vamos a dejarnos arrastrar hacia ella.»

El rey Carlos III enfrenta así lo que los analistas describen como una de las misiones diplomáticas más delicadas de su reinado. Trump, un anglófilo que dice haber heredado su «sentido del espectáculo» de la reina Isabel II —cuya coronación vio de niño en televisión—, tiene un afecto documentado por la monarquía británica y habló de la visita con entusiasmo: «Lo espero con ansias. Será FANTÁSTICO.» Pero el afecto personal entre ambos líderes no oculta las diferencias sustanciales: Carlos ha sido toda su vida un ambientalista convencido, mientras Trump firmó órdenes para expandir la perforación de petróleo el primer día de su segundo mandato.

El itinerario es denso y simbólico. El martes, el rey Carlos se dirigirá a una sesión conjunta del Congreso de Estados Unidos —el primer monarca británico en hacerlo desde que la reina Isabel II habló ante ambas cámaras en 1991. El miércoles por la noche, Trump y Melania ofrecerán una cena de estado en el Ala Este de la Casa Blanca. El jueves, la pareja real viajará a Nueva York, donde visitará el Memorial del 11 de septiembre —gesto cargado de simbolismo en el año del 25 aniversario de los ataques— y participará en un evento comunitario en Harlem. El viernes regresarán a Washington para la despedida oficial.

La visita también tiene una sombra que no desaparece: el príncipe Andrés, hermano del rey, cuya relación con el financiero condenado Jeffrey Epstein ha sido objeto de investigaciones en el Congreso. El representante demócrata Ro Khanna de California solicitó formalmente que el rey Carlos se reuniera en privado con sobrevivientes de Epstein. La solicitud fue rechazada. En la visita anterior a Gran Bretaña, manifestantes proyectaron imágenes de Trump junto a Epstein en los muros del Castillo de Windsor.

La seguridad del evento fue revisada de urgencia después del intento de ataque del sábado en la Cena de Corresponsales. Buckingham Palace confirmó el domingo que la visita «procederá según lo planeado», expresando gratitud a quienes trabajaron «a ritmo acelerado» para garantizarlo. Washington recibe esta semana la mayor concentración de seguridad en años: el rey de Gran Bretaña, el presidente de Estados Unidos que acaba de sobrevivir un intento de atentado, y una ciudad aún procesando el shock del sábado.

Para la comunidad latina del DMV, la visita tiene resonancia cultural directa. El área metropolitana de Washington —con su alta densidad de museos, monumentos y actividad diplomática— será el centro de los eventos de esta semana, con cierres de calles y mayor presencia policial especialmente en el centro de la ciudad y los alrededores de la Casa Blanca. La visita de un rey, en una semana en que Washington acapara la atención del mundo entero, llega también en el año en que Estados Unidos celebra 250 años de independencia de la misma corona que hoy viene a visitarla.

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