El ICE gastó $25 millones en escáneres de iris para identificar inmigrantes
05/27/2026- Sin abogado y sin entender nada: así enfrentan la deportación 26,000 niños. - 10/15/2026
- Cómo construir crédito en EEUU desde cero, incluso sin número de Seguro Social - 06/27/2026
- EEUU advierte que crear contenido pago es trabajo ilegal sin la visa correcta — y las redes sociales son evidencia que pueden revisarte en la frontera - 06/11/2026
El DHS acaba de firmar un contrato sin licitación con la empresa BI2 Technologies. Los escáneres se desplegarán en cientos de ubicaciones en todo el país. La historia de Mejías ilustra el riesgo: agentes le tomaron fotos en la calle, la identificaron con la tecnología, y la deportaron a Venezuela aunque tenía un proceso legal activo. Expertos en privacidad de Georgetown Law preguntan: ¿quién supervisa esta base de datos biométrica?
WASHINGTON — El Departamento de Seguridad Nacional firmó la semana pasada un contrato de $25 millones sin licitación pública con la empresa BI2 Technologies — especializada en reconocimiento de iris — para expandir de manera significativa su arsenal de herramientas biométricas de identificación de inmigrantes. El contrato incluye la compra y despliegue de cientos de escáneres de iris en todo el país, que se suman a las herramientas que el ICE ya usa: reconocimiento facial, lectores de placas de automóviles y rastreadores de ubicación.
El iris del ojo — la parte de color que rodea la pupila — es uno de los identificadores biométricos más precisos que existen. A diferencia de las huellas digitales, que pueden borrarse o alterarse, el patrón del iris es prácticamente único y permanente para cada persona. Escanearlo a distancia, sin contacto físico, es posible con la tecnología actual. Y una vez que ese dato está en una base de datos, puede ser comparado de manera casi instantánea con millones de registros.
El caso de Mejías — una mujer venezolana cuyo apellido completo NPR no publicó por razones de seguridad — ilustra cómo funciona esta tecnología en la práctica. Agentes del ICE la fotografiaron en la calle. Con esa imagen y la tecnología de reconocimiento, la identificaron. La detuvieron. Y aunque Mejías tenía un caso de asilo activo — es decir, un proceso legal pendiente ante los tribunales de inmigración — fue deportada a Venezuela, donde hoy vive con su familia. La profesora de derecho Nicole Hallett, directora de la Clínica de Derechos de Inmigrantes de la Universidad de Chicago, fue directa sobre lo que cree que buscaban los agentes más allá del reconocimiento facial: una foto de sus iris.
Los expertos en privacidad señalan preguntas que el DHS no ha respondido públicamente. Marianna Poyares, investigadora del Centro de Privacidad y Tecnología de Georgetown Law en Washington, dijo: «¿Qué más se está recolectando? ¿Hay algún tipo de supervisión sobre quién controla estas bases de datos? ¿Qué tipo de datos se están combinando y agregando, y para qué uso?» El DHS respondió a NPR con una frase que resume su postura: está usando «todas las herramientas disponibles» para encontrar, detener y deportar inmigrantes indocumentados.
Lo que la expansión del iris scanning representa en términos más amplios es la construcción de una infraestructura biométrica de identificación sin precedentes en la historia de la aplicación migratoria en Estados Unidos. El ICE ya tiene acceso a reconocimiento facial en aeropuertos, cámaras en calles, lectores de placas, y ahora escáneres de iris en cientos de puntos del país. Combinados, esos sistemas pueden rastrear a una persona desde que sale de su casa hasta que llega a su trabajo — sin que esa persona sepa que está siendo observada.
Para la comunidad latina del DMV, el mensaje es el mismo que el abogado Silverio Coy transmitió en su entrevista con Zoom Latino: el espacio de anonimato en el que muchas personas inmigrantes se movían en años anteriores se está reduciendo de manera acelerada. La tecnología que hoy identifica a alguien por sus iris en la calle existía antes pero no estaba en manos del ICE a esta escala. Ahora sí lo está — y el contrato firmado la semana pasada garantiza que esa escala va a crecer.


