Una Iglesia en Virginia supera el millón de comidas empacadas para combatir el hambre

Una Iglesia en Virginia supera el millón de comidas empacadas para combatir el hambre

02/05/2024 Desactivado Por Florencia Maggio

El pasado domingo marcó un hito significativo para la comunidad de Oakton, Virginia, donde los voluntarios de la Iglesia Metodista Episcopal de Vale celebraron la exitosa empacada de su millonésima comida en su incansable lucha contra el hambre.

Esta iglesia, aliada con el grupo RISE Against Hunger, ha adoptado un enfoque único para recaudar fondos: las ventas de árboles de Navidad. El proceso comienza en marzo, cuando la iglesia inicia la planificación de estas ventas.

«La venta de árboles comienza alrededor de Acción de Gracias, y las ganancias se transforman en alimentos«, explicó Mike Martin, miembro activo de la iglesia.

Posteriormente, voluntarios se unen para transformar sacos de 50 libras en paquetes de comidas, listos para ser embalados y enviados. Un ciclo que, en ocasiones, beneficia directamente a la comunidad local. Las personas tienen la opción de patrocinar un árbol de Navidad, que se dona a una familia del área, y las ganancias se convierten en granos que alimentan a quienes más lo necesitan.

A pesar de ser una iglesia con una congregación modesta, la Iglesia Metodista Episcopal de Vale ha logrado tener un impacto global. Pam Love, representante de RISE Against Hunger, destaca la distribución internacional de estas donaciones. «Colaboramos con programas de alimentación escolar, programas vocacionales, hospitales y orfanatos«, señaló.

El pastor Jeff Haugh agregó: «Me emociona especialmente cuando llegan a las escuelas, porque ahora los niños tienen la libertad de elegir entre comprar comida o ir a la escuela y recibir alimentos. Es una opción más fácil, saludable y, por supuesto, garantiza una educación simultánea«.

El año pasado, la iglesia empaquetó 100,000 comidas, marcando un récord para ellos. Sin embargo, el domingo pasado, gracias a los años de dedicación de sus voluntarios, celebraron la consecución de su millonésima comida. Un testimonio conmovedor de cómo la perseverancia y la compasión pueden marcar la diferencia en la vida de muchos.

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