Donald Trump critica de forma agresiva la investigación de la trama rusa

Donald Trump traspasó ayer lo que hasta ahora había sido una línea roja y atacó directamente al fiscal especial que investiga la injerencia rusa en las elecciones del 2016 y los lazos con su campaña. La virulencia de sus críticas y la descarada presión sobre el trabajo de la justicia han empezado a alarmar a algunos republicanos, que sugieren que si el presidente es inocente, debería comportarse como tal. “La investigación de [Robert] Mueller nunca debería haber empezado porque no hubo ni colusión ni delito”, tuiteó Trump el sábado por la noche, citando por primera vez por su nombre al fiscal especial y atribuyendo todo una vez más a una “caza de brujas” pagada por los demócratas. El ataque ad hominem hace temer que el presidente, apoyándose en el expediente disciplinario por el que el viernes se despidió al exsubdirector del FBI Andrew MacCabe, intente despedir al fiscal especial, como ya amagó hacer el año pasado.

Antes de irse a pasar la mañana en un club de golf de su propiedad, el presidente volvió a abrir fuego desde Twitter para sembrar dudas sobre la imparcialidad de la investigación y sugerir que el equipo está compuesto exclusivamente de demócratas, cuando lo cierto es que el propio Mueller es republicano. En el 2001, George G. Bush lo nombró director del FBI, y el año pasado, otro republicano, el vicefiscal general elegido por Trump, Rod Rosenstein, le encomendó investigar la posible injerencia electoral rusa.

Lo que quedó claro es que si Trump va demasiado lejos, podría perder el apoyo de muchos republicanos. “Mueller y su equipo deberían poder hacer su trabajo”, dijo el portavoz del jefe de filas de los republicanos en la Cámara de Representantes, Paul Ryan. “Si eres inocente (…), actúa como tal”, comentó el congresista republicano , preguntado por la petición del abogado de Trump de cerrar el expediente. “Si no has hecho nada malo, deberías querer que la investigación sea lo más detallada y completa posible”, añadió.

Echar a Mueller “sería el principio del fin de su presidencia, porque somos un Estado de derecho”, ­alertó otro republicano de Carolina del Sur, el senador Lindsey Graham. Mueller “ha conducido esta investigación con integridad, sin filtraciones y ofreciendo ­resultados”, defendió el ­exgobernador conservador de Nueva Jersey Chris Christie. “No creo que Trump vaya a despedir a alguien así”, añadió Christie en lo que sonó más bien a un consejo.

En las filas demócratas se alerta de “una crisis constitucional” si Trump logra despedir a Mueller, como ha sugerido hacer al número dos del Departamento de Justicia (su responsable, el fiscal general, Jeff Sessions, se ha inhibido de este caso, por lo que cualquier decisión estaría en manos del vicefiscal, Rosenstein). “El presidente se comporta de forma desesperada y temeraria para intimidar a los agentes del orden e intentar frenar al fiscal especial”, es “inaceptable”, criticó el senador por Illinois Richard Durbin .

Los ataques a Mueller y el Departamento de Justicia llegan en un momento en que las pesquisas han alcanzado, por primera vez, a la empresa Trump Organization, a pocas semanas de que el exdirector del FBI, James Comey, publique un libro con su versión de los hechos y un día después de que McCabe haya facilitado a la justicia notas sobre sus contactos con el presidente sobre aquel despido, que pueden ser claves para determinar si incurrió en un delito de obstrucción a la justicia. “Si estuviéramos presenciando algo así, ¿nos daríamos cuenta antes de que estallara?”, se pregunta Leon Neyfakh, periodista de Slate, en el podcast que repasa a la luz de los acontecimientos actuales cómo se gestaron el Watergate y la caída de Richard Nixon ( Slow burn). Entonces no fue el caso.

Los ataques del presidente Donald Trump contra las instituciones públicas estadounidenses han encontrado en el exdirector de la CIA John Brennan una réplica igual de descarnada. “Cuando se conozca el alcance de tu venalidad, tu bajeza moral y tu corrupción política, ocuparás el lugar que te corresponde como demagogo deshonesto en el basurero de la historia”, tuiteó el sábado Brennan, quien dirigió la agencia bajo la presidencia de Barack Obama y dejó el cargo el 20 de enero del 2017, con la llegada del republicano a la Casa Blanca. El exjefe de la CIA reaccionaba así al tuit con el que Trump celebró que Adrew McCabe, exsubdirector del FBI, hubiera sido “DESPEDIDO” a 26 horas de su jubilación, a raíz de un expediente disciplinario por sus contactos con la prensa durante la campaña. “Puedes usar a Andy McCabe como chivo expiatorio, pero no destruirás a Estados Unidos… América triunfará sobre ti”, concluye Brennan, que en mayo pronunció un potente alegato en el Congreso a favor de investigar a fondo y por todos los medios el intento de Rusia de evitar que los americanos “eligieran el líder que quisieran”.

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